El falso autónomo más preparado, el abogado

Seguramente pueda sorprender, pero hay más falsos autónomos en la abogacía de los que se cree. Y es que, en vez de hacer lo que aconsejaríamos a nuestros clientes, los que supuestamente trabajamos con la ley en la mano, soportamos que los titulares de los despachos evadan cuotas a la seguridad social. Lo más sangrante, permitimos que se precarice a los más jóvenes.

Bajo el prisma de la ley, la trampa está hecha y ya se sabe en casa del herrero, cuchara de palo, no obstante, los tribunales ya han dado grandes pasos, levantando el velo de la precariedad en varios sectores. Seguro que has leído lo sucedido con Glovo o más recientemente con Deliveroo.

¿Cómo es posible que quien maneja la ley soporte la precariedad?

Pues bien, he leído varias noticias que hablan de que es una práctica muy extendida en pequeños y medianos despachos, no obstante, yo mismo he recibido ofertas de grandes despachos cuando inicié mis pasos en la abogacía, con la suculenta tentación de trabajar ocho horas diarias (o más sí quieres escalar en el entramado empresarial) por el nada despreciable sueldo de 600 euros, nótese la ironía.

Dichos extremos son conocidos por todos, pero parece ser que se ha normalizado, de tal modo que hasta los compañeros con cierta edad se sienten cómodos voluntariamente prestando sus servicios dentro del ámbito de una organización y dirección de otra persona, física o jurídica, quien debiere ser el empleador, todo ello como autónomos, con todo el fraude que ello supone.

Sí, acabamos de parafrasear el mismísimo Artículo 1 del Estatuto de los Trabajadores, sé que seguramente no seas un abogado especializado en Derecho Laboral, pero sé que esto lo conocías.

CONCEPTO DE FALSO AUTÓNOMO

En primer lugar, ¿qué es el trabajo autónomo? El Estatuto del Trabajo Autónomo establece que es autónomo aquella persona física que realiza una actividad con ánimo de lucro por cuenta propia de manera personal, directa y habitual, y sin estar bajo el mando ni dirección de otro, pudiendo tener o no personal laboral contratado.

Por ende, la figura contraria sería la del trabajador por cuenta ajena, que es aquel que voluntariamente presta sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona, física o jurídica, denominada empleador o empresario. Artículo 1 E.T.

Una vez entendidos ambos conceptos, parece obvio que el abogado que soporta horarios determinados por su bufete, trabaja con las herramientas y mobiliario que le facilita su «empleador» y además, en total oposición del Artículo 28 del Estatuto General de la Abogacía, en los expedientes que le son encomendados se ve obligado a acatar el rumbo jurídico e ideológico de los titulares del despacho, a fortiori, es un falso autónomo.

¿La solución?

Si has llegado hasta aquí, quizás te estés preguntado el motivo por el que después de tantas noches sin dormir, tanta lucha por alcanzar el sueño de ser abogado, sigues permitiendo que abusen de ti, quizás quieras conformarte con eso que tienes, pero, yo no dormiría tranquilo sabiendo que mañana puedo estar en la calle sin derecho alguno, siquiera subsidio.

Por eso te animo a que hagas lo que tú mismo aconsejarías a tus clientes; denuncia ante la inspección de trabajo, acude a ese compañero que seguro tienes y que es laboralista, porque no lo haces por ti, lo haces por todos los que vienen detrás. Basta ya, no hemos llegado hasta aquí para ser despreciados de esta manera infame.

Si tienes cualquier duda, en este despacho tienes compañeros que pueden orientarte, y por último, si eres uno de los se aprovecha de la necesidad del joven abogado, puedes contactar con nosotros, te contaremos cómo lo hacemos, nosotros no permitimos la precariedad, nosotros trabajamos por un mundo justo, y ello parte de hacer del nuestro uno menos imperfecto.

Contacta con nosotros, te ayudamos.