La okupación y el miedo

¿Ha crecido el movimiento okupa?

Okupas y cuñados es la mezcla del miedo perfecta, y aunque es cierto que la okupación ha crecido, un aumento del 5% con respecto al año 2019 no justifica la alarma social creada por los medios, y es que parece ser que el tiempo de ir a la compra es suficiente para que perdamos nuestra casa, así pues, podemos concluir que ha crecido más el fenómeno del cuñadismo.

No negaré que el problema existe, pero tenemos armas suficientes en los tribunales para expulsar a los okupas de los inmuebles; además, siempre podremos contar con las actuaciones policiales, siendo esta vía, por si lo desconocías, la que resuelve la mayoría de las ocupaciones ilegales.

Protocolo policial de actuación ante ocupación de bienes inmuebles.

Y entonces ¿A qué se debe la alarma okupa creada por los medios?

Seguramente se debe a un movimiento mucho más extendido en nuestro país que el llamado okupa, pues sí, el cuñadismo. Mezclar las cifras de denuncias por usurpación con las de allanamiento, no es más que uno de los hitos vergonzosos del elenco periodístico de nuestro país. De hecho, quiero que sepas que ambos delitos son ampliamente distintos en forma y consecuencia. Puedes consultar los datos aquí, pero ya te adelanto, que lo habitual es el desalojo inmediato de los ocupas por la actuación policial, que ante un flagrante delito quedan habilitados para entrar en el inmueble, su puesta a disposición ante un juez y seguidamente la restitución de la vivienda a sus legítimos dueños, yo lo he visto en primera persona ¿Y tú?

Ahora te cuento el problema real.

La ocupación de viviendas es un problema que aun siendo grave, tiene solución, te lo acabo de contar. Ciertamente, lo que debería de okupar titulares y usurpar portadas son los siguientes datos de 2019.

¿Y las mafias de la ocupación?

Claro que existen, pero lamento informarte que su actuación se limita al 13% del problema, es decir, el 87% son familias que por su cuenta deciden ocupar los inmuebles.

Sé que en estos duros momentos, es difícil no sentir odio hacia determinados comportamientos, más cuando televisión, radio y prensa no paran de bombardearnos con el mismo mantra, y aunque en ciertos casos aparezcan individuos deleznables de dudosa moral, deberíamos entender que no todos los ocupas son viles caraduras, quizás un día tú y yo nos encontremos ocupando una vivienda que hace meses dejamos de pagar por motivos que escaparon a nuestra voluntad.

Mientras tanto, te ruego que si encuentras tu casa ocupada, hagas caso omiso de bulos y consejos viralizados por los cuñadísimos. Recuerda que abogados, jueces y sobre todo, la policía quedan a tu servicio.